Buen viaje

- Después de tomar asiento en el avión, un hombre de negocios se sobresaltó a ver a un loro sujeto al asiento siguiente a él. Cuando el hombre pidió a la azafata una taza de café, el loro volvió a
gritar:
- ¡Y mientras lo estás haciendo, tráeme un whisky, gorda!
A pesar de ser insultada, la aturdida camarera de vuelo obedientemente sirvió el whisky al loro, pero olvidó el café. Tan pronto como se volvió para corregir el olvido el loro apuró su vaso y graznó:
- ¡Y tráeme otro whisky, perra!
La consternada azafata volvió de nuevo con otro whisky, pero todavía sin café. Con poca costumbre a este deplorable servicio, el hombre decidió intentar el estilo del loro.
- Mira, - le dijo bruscamente - le he pedido dos veces un café y dos veces ha vuelto sin él. Tráigamelo ahora o le doy una bofetada resonante. Unos minutos después ambos él y el loro fueron empujados fuera de sus asiento y expulsados por una salida de emergencia por dos corpulentas azafatas. Tan pronto como eran arrojados al abismo, el loro se volvió al pasajero y masculló:
- ¡Para alguien que no puede volar eres muy osado y lengua suelta …!

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